Los niños y jóvenes de entre 5 y 17 años son obligados a trabajar en lugares insalubres y sometidos a trabajos forzados. Los datos aportados por las Organizaciones internacionales hablan claramente de un fenómeno muy preocupante. Hay 152 millones de menores a los que se les impide asistir a la escuela, al deporte y a las actividades de ocio, porque se les emplea, a menudo contra su voluntad, en actividades laborales. El fenómeno afecta sobre todo al continente africano, donde se concentra la mitad de los niños trabajadores.
La revista de los Misioneros combonianos, “Nigrizia”, es la que más atención presta a esta realidad, especialmente en este año que la ONU ha dedicado a la eliminación del trabajo infantil. Según su Director, el Padre Filippo Ivardi:
